Recorridos
lunares,
Bajo
soles incandescentes,
Iluminando
la vía con una belleza sobrecogida,
En
manantiales de ligeras brisas,
Tibias y
dulces.
Acariciando
los pétalos de tu gracia absoluta,
De
privilegios sencillos y preciosos.
El mundo
gira
Y su
recorrido se vuelve cada vez
Más imprescindible,
Emocionante.
Me
incita el no saber que me depara la vuelta,
Si la
subida es compleja
O si de
vuelta a casa estarás con tus brazos abiertos
¡Qué
inmensa y sabrosa es la necesidad!
Doy las
vueltas necesarias
Y las
curvas se transforman en paseos hambrientos.
Me
convierto en corazón vulnerable
Y lo
quiero:
Acercarme,
abrazarme a ti.
Cuesta
abajo el pedaleo se hace más sencillo
y mucho
más placentero,
Ahí la brisa te enreda el pelo,
Te refresca
el alma
Y una
sonrisa permanente se transforma en tu único quehacer.
Otra
vuelta, otro conocer.
El
camino es el mismo,
Los
matices distintos,
Pero
siempre estás tú,
Empujando
las fuerzas de mis piernas
Pedaleo
tras pedaleo.
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