sábado, 26 de enero de 2013

BICYCLE RACE


Recorridos lunares,
Bajo soles incandescentes,
Iluminando la vía con una belleza sobrecogida,
En manantiales de ligeras brisas,
Tibias y dulces.
Acariciando los pétalos de tu gracia absoluta,
De privilegios sencillos y preciosos.
El mundo gira
Y su recorrido se vuelve cada vez  
Más imprescindible,
Emocionante.

Me incita el no saber que me depara la vuelta,
Si la subida es compleja
O si de vuelta a casa estarás con tus brazos abiertos
¡Qué inmensa y sabrosa es la necesidad!

Doy las vueltas necesarias
Y las curvas se transforman en paseos hambrientos.
Me convierto en corazón vulnerable
Y lo quiero:
Acercarme, abrazarme a ti.

Cuesta abajo el pedaleo se hace más sencillo
y mucho más placentero,
Ahí  la brisa te enreda el pelo,
Te refresca el alma
Y una sonrisa permanente se transforma en tu único quehacer.

Otra vuelta, otro conocer.
El camino es el mismo,
Los matices distintos,
Pero siempre estás tú,
Empujando las fuerzas de mis piernas
Pedaleo tras pedaleo.

Sala de espera

Espera,
 El pasado de atrás, es.
 Espera,
 Que el futuro prometedor queda.
 Espera,
 Que la espera te hace paciente.
 Espera,
 En la desesperanza caótica.
 Espera,
En el nihilismo nocturno.
Espera,
Que aún queda amor en el mundo.
 Espera,
Que la música relaja y aun queda orquestas sinfónicas.
Espera,
Que el dolor tiene un sentido más profundo que la nada.
Espera,
Y verás que el todo es todo y que hay quien lo cubra.
Espera,
Que la espera es fe,
 Espera , que la fe viene desde lo alto.

 Desenrolla los párpados a quien te abre los brazos
Que no es otro más que el que te viene a salvar.
Entonces, ya no esperes
Que el mundo a escondido sus manos y es Dios quien
 Convierte la piedra en oro
Y las lágrimas en rocíos del edén.
No esperes,
Al tiempo convertido en ceniza.
 El sentido está a la puerta,
Y tu enamorado te llama.

No está de más decir...

Cuando uno entiende que la palabra tiene libre uso, libertad semántica, libertad ortográfica, solo entonces podemos crear cosas totalmente nuevas, no hay peor impedimento que el temor a las letras; porque, si no es instrumento, entonces es un arma violenta contra el escritor, o en el peor de los casos, el veneno de la creación literaria.